Ministra Tohá busca agilizar proceso de expulsión de venezolanos con vuelos exclusivos
La autoridad destacó la necesidad de establecer una programación permanente de vuelos para expulsiones, mientras el director del Servicio Nacional de Migraciones informa sobre reciente operativo de expulsión.
el martes pasado a las 12:34
La ministra del Interior, Carolina Tohá, ha ofrecido declaraciones sobre las coordinaciones con Venezuela después de que el país aceptara un vuelo para el proceso de expulsión de personas. Tohá resaltó la necesidad de tener vuelos dedicados exclusivamente a este fin, argumentando que los vuelos comerciales, utilizados hasta ahora, son muy limitados en capacidad y alcance.
Tohá explicó que este tipo de vuelos comerciales, que pueden llevar a máximo dos personas en condición de expulsados acompañadas por dos funcionarios policiales cada una, resultan en un avance muy lento en el proceso de expulsión. "Con ese mecanismo, se avanza muy poco", afirmó la ministra.
La titular de Interior recordó que en enero pasado se logró concretar un vuelo de este tipo programado exclusivamente para trasladar personas expulsadas, pero la situación se complicó debido a eventos como el secuestro y homicidio del exteniente Ojeda. Ahora, se busca retomar esa planificación para establecer una programación permanente de vuelos, evitando discutir vuelo por vuelo.
Por su parte, el director del Servicio Nacional de Migraciones, Luis Thayer, informó que este viernes se llevó a cabo un vuelo con 53 personas expulsadas del territorio nacional hacia Colombia, Bolivia y Ecuador. Thayer destacó que el éxito de este operativo se debió en gran medida a la reserva en el momento y la forma en que se llevó a cabo. Además, informó que, en lo que va del año, se ha concretado la expulsión de 313 personas.
El tenista chileno Nicolás Jarry ha sufrido otra derrota en la primera ronda del Challenger de Punta Cana, extendiendo su racha negativa a 12 partidos sin victorias.
A partir del 26 de abril, la Ley 21.561 establece una jornada laboral de 42 horas semanales en Chile, afectando a más de 5 millones de trabajadores del sector privado. Las empresas deberán ajustar turnos y fortalecer el control de asistencia para cumplir con la normativa.

















































